lunes, 15 de octubre de 2007

Siempre Adriana

Las cosas que lo encuentran a uno en octubre... se fue hace un ciclo, siete años:

Me encontró, el sábado 30, cuando hurgaba mi caja de imágens, textos, chunches del pasado, en búsqueda de Adriana. Estaba en una hoja a medio transcribir, y recordé de quién era y de lo que le gustaba Gioconda Belli porque vibraba con su búsqueda del ser mujer. Y el texto vibró conmigo, en mi búsqueda de Adriana.

Siempre Adriana

Siempre esa sensación de inquietud. De esperar más. Un día eran las mariposas y al otro la tristeza inexplicable, el aburrimiento o la actividad desenfrenada por arreglar este o aquel cuarto, por coser, por ir aquí o allá a hacer mandados, mientras trataba de tapar el universo con un dedo, de hacer su felicidad con ingredientes de receta de cocina, chupándose los dedos a ratos y a ratos sintiendo que nunca podría llenarse, que era un barril sin fondo, diciendo “no me conformaré nunca” pero buscando absurdamente conformarse mientras su cuerpo y su mente se abrían, se extendían como poros infinitos donde anidaba una mujer que deseó ser pájaro, mar, estrella, vientre profundo dando a luz universos, novas relucientes... [..]

Y ese día quiso inflarse como globo para llenar el mundo, la naturaleza, para empaparse de todo y estar en todas partes, viviendo una y mil vidas diferentes...

Y hemos de recordar que está aquí y que seguirá anhelando, ofreciéndonos pizquitas de claridad, haciendo ella misma su vestido de sol, de luna, el vestido verde color de tiempo con el que soñó vivir alguna vez en Venus.

Siempre, en Sobre la grama, en Amor Insurrecto. Poesía Reunida de Gioconda Belli. 1989, Editorial Diana.

Transformado libremente por Gabriela. Otoño 1999.

No hay comentarios: